En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces,
y viven en tu vida mis infinitos sueños.
La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios:
oh segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios!
Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.
En la red de mi música estás presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.
Veinte poemas de amor y una canción desesperada
Pablo Neruda
Ofrenda al Dueño de mi Silencio
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No me pertenece el aire
si Tu boca no lo dicta.
Soy el eco que se pliega
al rigor de la garganta.
Si detienes el paso,
mi existencia se disuelve;
s...
Hace 19 horas

1 comentario:
Amo a Neruda, por que nadie lee mis corazon como este poeta con tus versos....
besos de una kajira
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